Vacunación. ¿Por qué es importante vacunar a mi perro o gato?

La vacunación como rama de la Medicina Preventiva, es una de las armas más eficaces y seguras que tenemos para prevenir enfermedades. Cuando se aplica una vacuna, se introduce al cuerpo virus o bacterias que han sido modificados para que no causen enfermedad al organismo y su función principal es preparar al cuerpo para que pueda combatir a ese virus o bacteria. En otras palabras, cuando vacunamos a nuestras mascotas prevenimos enfermedades infecciosas, y conferimos inmunidad (anticuerpos) a un individuo sin el riesgo y las secuelas de una infección natural, y también ofrecemos beneficios para la salud de la población en general.

Por lo tanto, si un perro entra en contacto con un agente infeccioso por ejemplo con parvovirus y no tiene vacunas, su cuerpo al no tener defensas previas contra este virus es muy probable que desarrolle esta enfermedad que puede ser mortal, en cambio si su cuerpo ya conoce a este virus y ya tiene los anticuerpos específicos, tendrá las herramientas para enfrentarse a ella.

Ahora que ya sabemos lo esencial que son las vacunas para mantener a nuestras mascotas sanas, es importante conocer cuando se deben de aplicar. En cachorros la vacunación inicia de las seis a las ocho semanas de vida, las vacunas son: a) Vacuna múltiple, esta vacuna brinda protección contra parvovirus canino, moquillo canino, hepatitis viral canina, leptospirosis, parainfluenza canina, coronavirus canino, b) Vacuna de bordetella o traqueobronquitisy, c) Vacuna de rabia. En cuanto a los gatitos el calendario de vacunación inicia de las ocho a 12 semanas de edad; se recomienda aplicar: a) Vacuna triple felina la cual nos brinda inmunidad contra panleucopenia viral felina, calcivirus felino, rinotraqueitis viral felina, b) Vacuna de leucemia viral felina y c) Vacuna de rabia. El calendario de vacunación lo determinará el Médico Veterinario encargado de la revisión de nuestra mascota, ya que no existe un calendario de vacunación universal, cada mascota es diferente y es necesario que el Médico Veterinario determine cuál es el esquema de vacunación indicado para su etapa fisiológica, estilo de vida, riesgo de exposición, raza y otros factores que influyen sobre la respuesta inmune.

Para poder vacunar a un animal debe estar clínicamente sano, esto se determina mediante un examen clínico que el médico veterinario debe realizar para determinar si el paciente tiene indicios de alguna enfermedad infecciosa. En el caso de cachorros para su primera vacuna, se recomienda que la mascota tenga de siete a 10 días en casa para descartar que tenga alguna enfermedad previa y para permitir que se adapte a su nuevo ambiente, además de considerarse ideal que el paciente esté previamente desparasitado.

Durante el esquema de vacunación es muy importante que nuestros gatitos y cachorros no se expongan a condiciones de estrés que puedan disminuir sus defensas, no deben salir a lugares públicos donde puedan convivir con otros animales de los cuales no tienen control sanitario, no se deben bañar hasta que le médico veterinario lo indique.

Los perros y gatos adultos también deben ser vacunados, si adoptamos a una mascota adulta es necesario tomar estas medidas preventivas, incluso si completamos el calendario de cachorro correctamente la revacunación debe ser anual durante toda la vida de nuestras mascotas.

Al aplicar un biológico tenemos riesgos inherentes, las reacciones adversas pueden aparecer uno a dos días después de la aplicación de la vacuna, las más comunes son letargia (adormecimiento) y aumento de temperatura, es importante aclarar que estas reacciones son transitorias por lo tanto no es necesario administrar medicamentos. También podemos encontrar reacciones cutáneas locales, como es un aumento de volumen en la zona donde se aplicó el biológico. En raras ocasiones se dan reacciones alérgicas a las vacunas. ¿Cómo podemos identificar una reacción alérgica? Nuestro perro o gato puede presentar vómito, edema facial (inflamación de la cara) sobre todo alrededor de los ojos y en el hocico, en esos casos se debe acudir inmediatamente con el Médico Veterinario.

Las vacunas deben almacenarse y administrarse siguiendo las recomendaciones del fabricante, si se congelan o calientan accidentalmente, se exponen a una excesiva luz o se utilizan después de su fecha de caducidad, pueden inactivarse fracasando en la inmunización. Al momento de aplicar una vacuna se debe registrar su fecha de aplicación, nombre del médico que la aplicó, nombre de la vacuna, lote, fecha de caducidad y fabricante. Esto con fines de tener su historial clínico completo.

Esperamos que estos puntos sean de ayuda, para poder llevar a cabo este procedimiento, que nos permitirá gozar por más tiempo a nuestros ejemplares sanos.

MVZ María Fernanda Sañudo Hospital Veterinario UNAM-Banfield

Los servicios que el Hospital Veterinario UNAM-Banfield ofrece a sus clientes están diseñados para ofrecer una estancia placentera desde su llegada, por esto contamos con un amplio estacionamiento con capacidad para más de treinta automóviles.

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